jueves 26 de noviembre de 2009

Tertulia de una noche mágica.


Ayer, muy al anochecer me he inmiscuido en una charla que sostenía la melancolía de una canción y el frescor del viento, he oído como ambas comentaban sobre la voluntad de la noche y el como el miedo que le produce el marcharse cada nuevo día le tenía algo angustiada... oí también decir que el amanecer a veces le caía tan de golpe que había perdido en ella sus confianzas, que no consideraba ya llamar la atención como antes de la luna y que casi era mas fácil tan solo se observaran, que lograr volverse compañeras para asumir en rigor la misión que en el universo se les había otorgado...
Algo mas tarde se hizo presente la solemnidad del silencio que se incorporó a la tertulia, admitió ser una fiel observante de lo que ahí se decía, dijo preferir omitir comentario alguno para así no perjudicar el dilema, bueno, pronunció el insistente grito del dolor, digno de ella... siempre tan ensimismada y enterada de todo.
El sentimiento de la complicidad escondido estaba mientras esto se decía, saludó y comenzó a opinar sobre lo que en ese momento se expresaba, pidió respeto y convidó a la consolidada imaginación para que dignificara tantos y tantos dichos, acomodados ya todos en un paraíso de constelaciones, las estrategias surgían sin mediar acuerdo alguno, de pronto la provocación de la sensualidad salió en defensa de la noche, expuso lo necesaria que era en condiciones de prestar romanticismo a los amantes furtivos y a los enamorados del amor sincero... replicó la veracidad de los despertares que mejor aun eran los amaneceres abrazados y cogidos de una cintura de tantos y  de tantas parejas que ansiaban ver aclarar el día unidos con brevedad y muchas veces con fantasía.
Buff !, en el transcurso de todo la conciencia de los entendimientos aportó: que mas da ser nosotros quienes nos enfrasquemos en este dime y diretes de condicionalidades de cada uno de ellos; que mas da ser nosotros quienes busquemos identificar el rol a cumplir de cada cual, si necesariamente ambos son esenciales; que mas da, disgustarnos de modo tal que no existirá jamás forma o modo alguno en que el amanecer y la noche no acaben coincidiendo en lo que resta de esta historia del mundo, y que probablemente les ofrezca la posibilidad de verse a la cara de luna y sol que ambos poseen, y decirse de una vez y  por todas, bienvenidos.

miércoles 25 de noviembre de 2009

De por vida...



De un contorno femenino, la imagen que trasluciente se paseaba delante mi nariz mientras era albergada por una mirada sostenida vuelta hábito en meses varios de efusividad y en momentos de amor perenne, por estos días, sin fragor y poco a poco... se diluye.
De antes, pareciera sostenerme en la obcecación de afinidad que conseguí con los viajes de carretera que sumaron kilómetros de amor a mi vida y con las lluvias torrenciales de una ciudad que desconocía y a la que acabé llamando por tu nombre, para no olvidar entonces que existía y que era ahí en donde tan continuamente, me perdía.
De pronto, la fraternidad de los alcances y lo categórico de las horas, se perdieron en la senda de injusticia que asaltó una historia para quedarse con lo que tanto pretendía, atosigando conclusiones y desatando furias de inconsistencias, que no oyeron excusas y que mucho menos aceptaron precisiones.
De ayer, queda la ambigüedad de dos almas que fueron expuestas a conocerse, mas no a reconocerse en el tiempo, de entonces quedan las memorias emotivas que tocaban con frecuencia de pálpitos  las tantas noches de atrás, las muchas tiranías de hasta no se donde.
De por vida, quedará la página escrita, con tinta de atracción fundida en cuerpos, y que conmemorará aniversarios de muerte, por ser las pérdidas de amor decesos en vida, de lo que con regularidad uno vuelve parte de su vida.
De consideración, quedarán las licencias que brindó la persistencia que ofrece estar en compañía y con las que se encendieron velas de decoración que dibujaban sombras en paredes blancas y que divisaban insolencias de deseos en aquel espacio de siempre y del que que no hubiese querido jamas en lo posible, ser deportada.
De todo aquello, rescato lo absoluto y desecho lo incongruente, entiendo las fragilidades y respeto la vacilante decisión de partir, mas lo único que no disculpo es la falta de humanidad que ante mi ilusión de amor, me llevó a quitar la venda que cubría hasta cegar mis ojos y volverme una ilusa, intolerable y torpe mujer .

martes 24 de noviembre de 2009

Guardando Silencio.



Guardo silencio, para pernoctar esta noche con mansedumbre en este territorio de línea férrea que aposenta mis sentidos y que me incitan a callar para no despertar los recuerdos que se han dormido al compás de mis mecidos entonces y mis diagnosticados empujes.
Guardo silencio, en este compuesto camino pavimentado que me delinea los paisajes venideros y que me evitan los tropiezos de entonces que marcaron mis rodillas y acribillaron mis sensaciones.
Guardo silencio, porque deseo sentirme grande respondiendo con miradas, a las preguntas que acongojan, mientras me sumo a lo que acallan los paseos de posibilidades continuas y de singularidades detalladas.
Guardo silencio, para oír lo que el resto dice de lo que no deseo opinen, para tener que decir cuando ya no quiera mas callarme, al costado de la línea divisoria de lo que coincida en mis rincones.
Guardo silencio, asumiendo el costo de guardarme las palabras y de devorarme lo que pienso y mas aun lo que siento, con respecto al todo y nada de lo que la vida me presenta.
Guardo silencio, mientras fijo mi mirada en el horizonte que mas cerca tengo, que lleva un nombre propio y  que calza mi apellido.
Guardo silencio, vociferando en mi cabeza lo que otros oírme decir quisieran, acomodando las posturas decidoras y traduciendo el idioma escogido para hacerme entender.
Guardo silencio, sin menosprecio a las verdades y asimilando el conceder de un vocablo justo y apartado del mal insinuante y descalificado que tanto abunda en la boca de los perversos.
Guardo silencio, para hacerme notar como a mi me gusta, nada mas con esta presencia mia, que indica que lo que tienes que saber... te lo dirán simplemente mi ojos.

lunes 23 de noviembre de 2009

Desojando un sentir.





No he querido siquiera detenerme para saber como se fue mi llanto, ese que me  ahogaba y convencía haciéndome creer que era con su persistencia y mi vida, como debía pagar el traicionar a mi corazón. Será que en mi locura no viví el dolor?... mientras en esos momentos te conforma estar al pendiente del teléfono, como si con ello ganara la libertad y se apartara el tiempo que se perdió en defenderla.
No se exactamente que pasó ni en que minuto la transformación del sentir se puso de mi parte, para hacer una combinación que me hace bien, entre un mañana en donde merecer algo mejor y en donde ya no perderme en su recuerdo.
Ya hace mucho que no guardo el secreto que en el tiempo fue trastorno, no siento culpa por lo que hice con amor, como tampoco por los caminos que recorrí al buscarle... Bajo un manto de olvido, la escondo, para comenzar a recomenzar, para empezar a creer nuevamente en lo que creo y para creer en el amplio deseo que con mis sonidos escondo.
Amanezco por fin hoy en mi, sintiendo lo que me ronda y a veces caminando sobre la mar abandonándome  y permitiéndome avanzar sin pensar en nada... sin pedir favor alguno crezco como el fuego, en mi casa y en mi alma he encontrado un sitio para mi, en mi cama siguen sin poder figurar besos de alquiler, por que soy de aquellas que sin medida está dispuesta a enamorarse.
De un tiempo acá todo va muy bien, me sigue no bastando el mundo para amar y es por lo que tengo unas enormes ganas de soñar despierta para seguir así reemplazando todo tipo de soledad, por diversas presencias, que me han logrado quitar a través del tiempo mi antiguo y triste canto enamorado que por tantos lapsos, hizo niebla y sombra mi porvenir.

El arte de la provocación.-




A mayor talento, en una mujer, mas indocilidad en la provocación misma de su cuerpo y su carne... es ir en búsqueda de saber lo intratable que vuelve el deseo conducido con seducción y manejado con caricias creíbles que desbaratan el desvarío del placer humano.
Si al desnudo una imagen con movimientos cadenciosos alborota, entonces el apetecer del excitar se vuelca en el espacio que atrapa y desboca a besos, mientras es posible entregados al amor dos almas, se presenten ante las ganas de volverse presas de la persuasión que solo nosotras las féminas somos capaces de desprender, con la sabia del cuerpo y la fasinación del ser.
Cuando clama el corazón de alguien por ser tu dueña, desgranando en tus ojos cada uno de sus anhelos, es cuando divisando mas allá de ti el cuerpo, logra traspasar todo para detenerse en la esencia; es la instancia propísia para poder  entonces dejar así sembrar rosas nuevas en un vientre cautivo que poco a poco hace se estrellen en tus silencios; sus gritos de ardor, pidiendo le salves por favor... mientras ella te da su vida en un instante de amor, en aquel mundo grato que juntas armonizan con una alfombra desordenada, el reloj mural suspendido y una consolidación al entrelazar vuestras piernas que afinando unidas y delicadamente van tras el cúmulo de evidencias que logran el cabal roce de rodillas aventuradas a encontrarse y coincidir con la pureza misma del sentimiento, que definido en la conformación de un lecho simple, austero y consolidado, tienen la fortuna de calzar con las dosis de placer de dos almas ardientes, llevándose a renacer con un juego de luces que soñadas visionariamente, parecían ser solo un sueño de fantasías con luces de colores que aclaraban todo un entorno referido, refinado y atribuible a ti.
En un cuerpo femenino es fácil ahogarse en amor, como así también  sonrojarse al desnudo al poder llegar a amar, como imposible a veces es creer poder ser capaz de amar... 
En una fémina es bello brindar como regalo el último soplo del corazón o el respirar despues de sentir el fruto del que se vuelve un amor verdadero, que teniendo  la capacidad y el prodigio de lograr sorprender con un poder  natural que impregna, vuelve una aprendiz de enamorada sin raciocinio a otra alma  locamente.
Permitirse  ser estrechada al arrullo por unos brazos sutiles y por una piel deslizante es un magnifico placer, que despiertan el imbuir para que las manos corran por esa piel que lleva al olvido y a bajar a pedradas una estrella fugaz en una noche alucinante, después de una lujuriosa entrega que sucumbe en la ofrenda de aquella flor que queda depositada justamente ahí... en un excitante, reconocido y venerado pecho .

domingo 22 de noviembre de 2009

Reflexiono en voz alta.-




Con lo testaruda que soy pongo el alma por delante sin nunca acobardarme, soy una mujer enamorada de su hijo, el que resulta ser su combinación perfecta en un nuestro diariamente y del que me dan muchas ganas de anclar, para toda una vida.
Soy una dama que cada vez menos persigue la gloria y que muchas veces bajo un cielo azul tiembla mientras espera por quién poder invitar a vivir un sueño que pueda pasar haciendo camino al darme la posibilidad de fundirme como la tierra a las raíces de una nueva piel...  pudiendo así con alucinación y conspiración alternar mis deseos ocultos y manifiestos  de aquellos que prolongan y desbordan.  
Con lo dedicada que soy todo lo dejo en mi memoria, a mi vida y a la vida de Simón doy dirección peleando siempre hasta el fin, en cada gesto y en cada cosa siempre procuramos ir dejando huellas, como cual aves que libres vuelan dirigidas por el viento y que en el itinerario de vuelo exacto nada mas pretenden ir obsequiando un sentimiento de amor sincero y perpetuo.
Con entrega deseo hacer posible no baste el tiempo para amar, paseándome por las tentaciones de una imagen tangible que con tres o cuatros besos me lleve a parar un poco con esta ansiedad mía que por tanto tiempo ya me embarga... deseando obtener una bendita forma que me mire y de quién volverme reina de sus caprichos para crecer como el fuego en un amor que he anhelado hace tanto y que deseo me permita cambiar el mundo a través del teléfono provocando esa ilusa creencia de pensar que no pueda ser real verme chapuseando en las olas de un amor, que  me haga amor de todos sus puertos.
En mis logros y fracasos quisiera poder tener en quién contenerme, con quién asumir el descifrar de las conductas mas ingenuas; como insolentes de un amor de mujer a mujer... atreverme a pensar sin tener el miedo a hacerlo, contribuir a ser significado y no solo correspondencia en una nueva relación, hasta conseguir tener la capacidad de intuir sus secretos y silencios pudiendo así arrancarle el corazón a besos es lo que en verdad quisiera mientras su alma descansa y su cuerpo duerme, mientras no sabe que le observo o simplemente mientras no se de cuenta como es que riego con amor esta pequeña flor que será ella y que con delicadeza habrá de cautivar en mi, cada una de mis atenciones en cada minuto de mi leal vida.

viernes 20 de noviembre de 2009

El placer de la conquista.



Hermoso es ver germinando la pasión si han logrado camelar viéndote a los ojos y mas aun sonriendo mientras los instantes que se viven logran volverse sublimes y el contacto simultáneamente permite todo parezca perfecto.
Bello es sentirse amada sin medir ello sea un error cuando alguien respira por ti y no siente jamas se acaba el tiempo mientras te enseña a decir un te quiero sin hablar y no pide mas que estar entre tus brazos, esos que desea sean los que le envuelvan con amor de ese, que se queda en el aire... "en su aire".
Aquella vida que escoge una imagen, un cuerpo y una verdad para descansar, es aquella que es capaz de ofrecer y brindar momentos para mejorar los defectos y resaltar las virtudes, porque es esa la manera que tiene de presagiar todo el tiempo del mundo que esta dispuesta a tomarse para quedarse entonces de ese lado de provocación.
Navegar por un caudal desmadrado de amor que como agua te lleva asiduamente al mar que es un corazón, siempre es grato, seductor y valorado... es de aquellas formas que cautivan senderos, diluyen dudas y acrecientan las armas de las ganas con las que es posible animarse a enfrentar un nuevo querer.
Encontrar en una igual caminante la otra mitad de un todo como debe de ser resulta fantástico, cuando la intención se predispone a sumar a las ansias  el que a menudo el viento sople a vuestro favor como siempre se espera y se está dispuesto a reconocer o preguntarse... ¿que tal si acepto que le amo?.
Cuando el afán de conquista prevalece al verdadero sentimiento, todo puede resultar errado, las intenciones contrastan con los deseos y las torpezas sobornan al instinto ... en el límite que ofrece la cordura del gusto y la saciedad de las vivencias con ese alguien a quien se aspira alcanzar, está la incondicionalidad que pones frente a sus ojos y la familiaridad con la que te dejas lucir a la hora de hacer coquetamente un llamado a su atención.
En el dejo de participar de una seducción ingenua, exquisita y cauta, esta lo grandioso de este alucinante y permisivo conjunto de vulnerabilidades a las que nos enfrenta el amor... es ese juego de niños cuando no sabes como cortar el teléfono o quizás ese cosquilleo que produce la emoción de enfrentarle en la primera cita, cuantos episodios de absurdos o cuantas pautas aprendidas jamas utilizadas, es ese compromiso de conciencia que altera todo en el cuerpo, que trastorna y transforma el tiempo, que conduce y seduce al alba.
Para conquistar tan solo se debe permitir uno misma acrecentar la vehemencia de cada objetivo dispuesto y para ser conquistada ha de uno abstraerse del temor que da lo nuevo, y nada mas entregarse a la viabilidad que ofrece no tan continuamente el amor y la vida.-